Yoga, estrés y ansiedad

CÓMO EL YOGA TE AYUDARÁ A COMBATIR EL ESTRÉS Y LA ANSIEDAD

2020 comenzó siendo un año como muchos otros, frenético y estresante, donde las prisas y urgencias apremiaban a cada paso, con un “para ayer” grapado a cada encargo. Poco imaginábamos cuánto iban a cambiar las cosas, cuando se desató la pandemia. Y todo se paró. Por momentos parecía que cogíamos aire, que ya no había ni prisa ni urgencia, ni gente por la calle. La ansiedad y el estrés se tomaron un respiro en aquellos que nos vimos obligados a parar y se cebó con aquellos obligados a seguir. Pero cuando el estrés se recogía, la ansiedad iba ocupando su lugar, acompañada de esa sensación de incertidumbre infinita, como si alguna vez el mañana hubiera sido cierto.

Parece que estamos sentenciados a vivir en una vorágine constante de la que nos es imposible salir: Son los tiempos modernos, cargados de frenesí. Pero por muy abrumadora que sea nuestra rutina, seguimos conservando un as en la manga: el yoga.

Está demostrado que la práctica regular de yoga ayuda a calmar nuestro cuerpo y nuestra mente, reduciendo el estrés y la ansiedad, equilibrando el sistema hormonal, disminuyendo la presión arterial y la frecuencia cardiaca. El yoga es una disciplina complementaria e integradora que nos acerca a lograr una vida más plena.

La práctica de yoga consta de tres elementos fundamentales:

LAS ASANAS, O POSTURAS

Son las poses que se adoptan, alineando el cuerpo de manera concreta, trabajando tanto la musculatura como las fascias y articulaciones. A través de la realización repetitiva de las asanas se consigue ir evolucionando y perfeccionando su ejecución, observando cómo el cuerpo va progresando a lo largo del tiempo, ganando fortaleza, equilibrio y flexibilidad.

LA RESPIRACIÓN

La atención sobre la respiración es una de las claves en la práctica yóguica. Ya sea a través de ejercicios concretos (Pranayamas) que buscan adquirir estados alterados de la conciencia (calmándonos o energizándonos) o bien simplemente acompasando las inhalaciones y exhalaciones a los movimientos, la respiración en una sesión de yoga es fundamental para poder estabilizar tanto el cuerpo como la mente, mejorando nuestras limitaciones físicas y liberándonos el ruido mental.

LA MEDITACIÓN Y CONCENTRACIÓN

La palabra yoga significa unión, la unión de cuerpo, mente y espíritu. Controlando nuestra respiración y nuestro cuerpo conseguimos tener acceso a un pensamiento más lúcido, más sereno, donde poder trabajar técnicas meditativas o bien disfrutar de una reconstituyente relajación.

Todas estas claves se ponen a nuestro servicio, para ayudarnos a enfrentar mejor la ansiedad y el estrés.

¿CÓMO ACTÚA EL YOGA CONTRA EL ESTRÉS Y LA ANISEDAD?

Son varios los mecanismos por los que el yoga se convierte en una herramienta clave en la lucha contra el estrés y la ansiedad.

LA CONCENTRACIÓN EN LA RESPIRACIÓN

El papel de la respiración es clave para controlar la ansiedad. Cuando nos enfrentamos a una situación de estrés, el cuerpo tiende a hiperventilar, demandando una cantidad mayor de oxígeno de la que realmente necesita. Es entonces cuando pueden surgir sensaciones desagradables como mareo, palpitaciones, sensación de falta de aire… Tener el control suficiente sobre nuestra respiración nos ayudará a solventar mejor aquellas situaciones en las que nos vemos desbordados, permitiéndonos pensar con mayor claridad y actuar de manera más eficaz.

REDUCE LA TENSIÓN MUSCULAR

Esta tensión está asociada a dolores de cabeza (desde simples jaquecas a fuertes migrañas) aunque también puede ser la causante de contracturas (especialmente en la zona de hombros y cervicales), dolores crónicos y trastornos músculo-esqueléticos en general. La práctica de posturas en yoga, alarga y relaja la musculatura por completo, liberando la tensión acumulada a lo largo del día y aliviando así los dolores relacionados con dicha tensión.

AUMENTA LA AUTOESTIMA

El yoga es una disciplina desafiante, difícil, que nos hace enfrentarnos a un reto nuevo en cada sesión. Y precisamente son los retos los que nos impulsan a ganar la confianza y la seguridad en nuestra capacidad, reforzando nuestra autoestima cuando conseguimos alcanzarlos. Esa sensación de realización se traslada fuera de la esterilla, haciendo que nos sintamos capaces de afrontar las situaciones vitales, por muy complicadas que sean.

FAVORECE LA SOLICIZACIÓN

Salir de nuestro hogar, acudir a un centro de yoga, compartir charlas con los compañeros antes y después de clase, sentirse parte de una comunidad, son factores que favorecen la salud desde un punto de vista holístico, entendiéndola como bienestar físico, mental, emocional pero también social. Nos encontraremos con un grupo de personas que comparten una misma afición y podremos enriquecernos al conocer otras historias de superación, esfuerzo y resiliencia.

MEJORA LA CALIDAD DEL SUEÑO

Un buen descanso es fundamental para el desarrollo de una vida saludable. La ansiedad y el estrés son uno de los principales disparadores del insomnio. Si tenemos dificultades a la hora de conciliar el sueño y nuestra noche transcurre entre miradas de reojo al reloj de la mesita y análisis pormenorizados del techo sobre nuestra cama, difícilmente podremos sentirnos renovados y frescos al despertar. El yoga predispone el cuerpo para un descanso profundo y reparador, al aliviar tanto las tensiones físicas como mentales. Dormir y descansar adecuadamente es uno de los pilares fundamentales para disfrutar una vida equilibrada y feliz.

Estás a una clase de yoga de sentirte mejor…. ¿Vienes?